Cofre
Volví a encontrar el cofre escondido en otro rincón. Me acerqué sigilosamente y luego salté sobre su tapa... No pasó nada. Tenía una cara de madera que no podía con ella. Así que me bajé, sintiendome un poquitin estúpida, y lo abrí. Dentro habían unos guantes y que guantes! Todo herrumbre... se caían a pedazos. Eso necesitaba reparación urgente.