Recuerdos
El paisaje siempre el mismo, la tierra gris carcomida por la nada. kilómetros y kilómetros de lo mismo. Con una ligera diferencia: una puerta. Sellada. Parecía rellena de una luz que fluctuaba y que ya sabiamos, era la memoria de algo. Un recuerdo. Pero no pudimos entrar, estaba cerrada con algo, no mágico, no físico. Quizás con algo temporal. El tiempo dirá.