Sala rara
Seguimos otro pasillo y llegamos a un callejón sin salida. Había un muro ante nosotras. Ya me se yo de que van esos muros - me dije explorándolo y descubriendo que solo era una alucinación. No había muro. Lo atravesamos en plan fantasmas para terminar en el destino, una sala llena de puertas cerradas y selladas y custodiadas por hordas de no-muertos.